Ya la otra noche
Creí escucharte llorar
Pidiéndome que venga
Y te tenga en mis brazos
Puedo escuchar tus plegarias
Tus cargas que yo llevaré
Pero primero necesito tu mano
Pues por siempre puede empezar
Todos los días me siento y me pregunto
Cómo el amor se marchó
Entonces algo susurra en mi oreja y dice
Que no estás solo.